Redes sociales para geológos y otros investigadores con alma 2.0

 Porque la ciencia también se comparte, se tuitea y se sube en QR.


¡Bienvenidos a la tercera entrada de este blog en constante deriva (tectónica, claro)! Hoy nos metemos en un terreno que no siempre asociamos con la investigación científica, pero que está más vivo que una dorsal oceánica: las redes sociales.


¿Qué redes sociales puedo usar para investigar?

Aunque no lo parezca, las redes no son solo para ver fotos de volcanes en erupción o memes geológicos (que también). Algunas plataformas son auténticas minas de recursos, papers y contactos: 

  • Twitter/X: perfecta para seguir congresos en tiempo real, compartir artículos y conectar con científicos. Si sabes a quién seguir, es como tener un feed de novedades científicas personalizado. 
  • ResearchGate: algo así como el "LinkedIn académico", donde puedes subir tus publicaciones, hacer preguntas, descargar artículos y seguir a otros investigadores. 
  • Google Scholar:  más que una red es tu base de datos personalizada. Puedes seguir autores, recibir altertas y mantener a raya tu ego científico con las citas. 
  • Mastodon (instancias científicas): la alternativa descentralizada para quien quiere huir de X pero seguir divulgando. 
  • YouTube, Instagram y TikTok (sí, TikTok): para divulgación creativa, vídeos explicativos y llegar a públicos no especializados. 

¿Cómo puedo aprovecharlas en geología y paleomagnetismo?
Desde seguir cuentas de centros de investigación o grupos especializados en tectónica, hasta participar en hilos donde se discuten nuevas hipótesis o compartir tus propios mapas, las redes son una extensión del laboratorio y del campo. 
En mi caso, las utilizo para: 
  • Encontrar artículos recientes y discusiones activas sobre reconstrucciones paleogeográficas. 
  • Compartir imágenes de campo y visualizaciones paleomagnéticas. 
  • Conectar con investigadores que trabajan con Iberia y su rotación. 
  • Participar en comunidades donde se comparten datasets y recursos docentes. 

¿Qué opino de las redes sociales para el investigador 2.0?
Las redes bien utilizadas son una herramienta potente. No sustituyen al artículo científico ni al congreso presencial, pero complementan y amplifican la investigación. 
  • Lo mejor: acceso rápido a conocimiento, networking y visibilidad. 
  • Lo peor: intoxicación y la tentación de caer en la hiperactividad digital sin foco. 
Como toda herramienta hay que aprender a usarla con criterio... ¡como un buen martillo de geólogo!

Mi experiencia con ReserchGate.
Después de explorar ReserchGate puedo decir que es un recurso muy útil para mantener mi perfil académico actualizado, compartir mis publicaciones y consultar investigaciones afines. Me ha sorprendido lo activa que es esta comunidad y lo fácil que es seguir temas específicos. 
📲 Y aquí el QR para que no digas que no te lo puse fácil: 



Mi entorno personal de aprendizaje (PLE).
Y como el conocimiento no solo se encuentra, sino que se organiza, aquí dejo un pantallazo de mi Symbaloo, donde he reunido todas las herramientas trabajadas en el curso: 



Reflexión final del curso. 
Durante este curso he aprendido que la investigación no vive en un archivo .docx solitario. La ciencia del siglo XXI se nutre de herramientas digitales, de comunidades conectadas, de estrategias para curar contenidos (sin perder la cabeza) y de un entorno personal de aprendizaje adaptado a mis intereses. 
He descubierto nuevas formas de divulgar, buscar y compartir conocimiento, y he entendido que ser "investigador 2.0" no es solo una etiqueta moderna: es una forma de trabajar más abierta, dinámica y colaborativa.
Eso sí... sigo prefiriendo el olor a roca recién partida al de la pantalla retroiluminada. Pero ahora sé que puedo tener ambos. 

Nos leemos en la próxima entrada, donde probablemente Iberia vuelva a girar, pero está vez con más contexto digital. 
🧲❤

- Laura

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